| Prospectiva (IV)
Lo imprevisible |
Más allá de lo previsible está lo imprevisible. Que no es algo que no exista, sino algo que ahora no podemos saber cómo será. Pero que ahora no podamos saber o conocer cómo será lo imprevisible no significa que tengamos que desentendernos de ello ni que renunciemos a interesarnos en ello.Lo Imprevisible es un tema de estudio tan bueno como otro cualquiera. Porque si Imprevisible es aquello que no podemos prever mediante los medios de que ahora disponemos, seguro que con otros medios podría ser previsto. Y es así como esta problemática pasa de ser una cuestión de fines a ser una cuestión de medios.
La utilización que hasta ahora hemos venido haciendo de nuestros cerebros humanos ha sido evidentemente útil para multitud de logros exitosos en muy diversos campos, pero no es una utilización de éxito total, ni mucho menos.
En Medicina, por ejemplo, las enfermedades, la vejez y la muerte, continúan campando por sus respetos en todas partes, -y esto no significa ninguna otra cosa sino que nuestras actuales formas mentales de pensar e investigar son insuficientes para resolver tales problemas-. Sería de necios venirnos a estas alturas con el aserto analfabeto de que tales lacras "son ley de vida", pues son solamente "ley de ignorancia".
Nuestros actuales cerebros pueden cambiar de funcionamiento simplemente con cambiar nuestros principios lógicos y las limitaciones racionalistas que nos hemos impuestos nosotros mismos por seguir la moda de la autolimitación reductora que los "ilustrados" del siglo XVIII le impusieron a la Mente humana.
Los principios de Contradicción y del Tertium non datur nos están resultando tan funestos en todos los dominios del conocimiento, que afortunadamente ya han tenido que ser abandonados en amplios sectores de la física profunda y de las altas matemáticas. Y antes o después tendrán que ser rechazados en todas partes. Pues necesitamos nuevas y muy diferentes lógicas para poder resolver la masa innumerable de problemas que hasta ahora permanecen indiferentes a todos los vanos intentos por atacarlos de la mente racionalista, -y peor aun, de la mente materialista-.
Para ésta, el Tiempo Futuro es una incógnita irresoluble, y la modificación del Tiempo Pasado en sus puntos coyunturales opcionales y diveregentes no sólo es "un problema absurdo" sino que además es de todo punto "imposible". Pero todo lo que es imaginable es conseguible para el modo amplificado de la mente pensante.
Por ello, podemos estar seguros sin ninguna duda de que los habitantes del futuro se avergonzarán y se reirán de nuestras actuales ciencia y filosofía, y nos tildarán de haber vivido en una época negra y oscurantista. Incluso ahora podemos notarlo en sus incesantes fracasos y en sus ridículos éxitos. Sólo la Tecnología está logrando liberarse y a duras penas porque no es científica ni filosófica, sino casi enteramente o exclusivamente puro Ingenio Intuitivo.
Podemos observar por dentro y tal vez estudiar guiados por algún ingeniero cualquier modernísimo y complicado artilugio electrónico, y lo que se descubre es que allí dentro no hay nada que pueda ser propiamente llamado "ciencia", ni mucho menos "filosofía" ni "principios lógicos", sino sólo y exclusivamente un talento ingenioso personal que ha calculado y ensayado por su propia cuenta.
Cuando el ingenio humano se focaliza tenazmente sobre algo, antes o después acaba por conseguir el propósito que le guía, pero a condición de liberarse de los prejuicios y falsos dogmas que pretenden retenerle en su vacua esterilidad.
Así pues, prever lo hasta ahora imprevisible del Futuro no es ni fácil ni difícil, sino simple cuestión de focalizar hacia él adecuadamente nuestra capacidad mental inquisitiva, liberada de todos los prejuicios racionalistas y materialistas.