| La despenalización del narcotráfico (IV) |
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| 1.- Los problemas del narcotrafico |
Los resultados de las investigaciones coinciden
en mostrar que la guerra contra las drogas ha causado más crímenes
de los que ha logrado evitar. Las políticas, especialmente las represivas,
no han controlado, menos erradicado el narcotráfico.
Cabe señalar que este problema
es complejo para dejarlo en manos de uniformados; la solución
entonces es socioeconómica. Se trata de un conflicto -el más
largo del presente siglo- y mientras no cambiemos de estrategia, seguiremos
luchando inútilmente.
Los esfuerzos realizados se han convertido
en un boomerang, pues la fabricación, tráfico y consumo sigue
ascendiendo y contaminando no sólo a policías, jueces, políticos
y gobernantes, sino los sistemas políticos.
La represión violenta contra los
narcotraficantes, no ha resuelto problema alguno. El mejor ejemplo es la
trágica muerte del jefe narcotraficante colombiano Pablo Escobar
en diciembre de 1993. El Cártel de Medellín sigue
funcionando y en poco tiempo más pueden aparecer líderes
de la dimensión de Escobar.
Pablo Escobar fue lo suficientemente
poderoso, negoció su entrega, incluyendo la construcción
de la cárcel de Envigado y luego se fugó por la puerta
principal. Pero, no sólo llegó a medirse de igual a igual,
sino que el Estado colombiano le hizo concesiones, como la imposición
de penas leves y la no extradición.
La Constitución colombiana de 1991
sufrió enmiendas virtualmente dictadas por Escobar. Los legisladores
de ese país se vieron forzados a eliminar la extradición
de la nueva Constitución, y aceptar el principio de: "antes una
tumba colombiana que una cárcel en los Estados Unidos".
Esta referencia muestra que, el problema
de las drogas sigue creciendo y ha sobrepasado los Ochoa, Rodríguez
Orijuela, Amado Pacheco, Roberto Suárez Gómez, García
Meza, Luis Arce, etc. En la actualidad, afecta al Presidente de Colombia
(1) y la posible corrupción ha traído otro problema más
grave aún: la descertificación que significa el bloqueo
de los organismos financieros o declaración de paria en el contexto
internacional.
Pero, el narcotráfico no sólo
amenaza a Colombia, sino a todos los países que están
involucrados en las drogas. En el nuestro, se ha infiltrado en las esferas
gubernamentales desde la década del 70.
El ex-presidente Jaime Paz Zamora
(1989-1993) fue sindicado de tener relaciones con el presunto y extinto
narcotraficante Issac Chavarria, y los EE.UU. le han privado sin
explicaciones, junto a Oscar Eid, Guillermo Capobianco y Carlos
Saavedra, ex-Ministros del Interior, de su ingreso a ese país
(2).
Mientras en Bolivia la denuncia viene de
un narcotraficante condenado (Meco Domínguez), en Colombia es del
ex ministro de Defensa y director de la campaña, Fernando Botero.
La acusación formal contra el Presidente Samper, ha incluido una
nueva terminología internacional: el "narcopaís y narcoestado".
El caso colombiano -que puede reproducirse
en otros países es delicado porque el Presidente de la República
está sindicado de haber recibido contribución y dádivas
del Cartel de Cali. Las informaciones aseguran que la infiltración
también tiene lugar en el Congreso, las actividades productivas,
deportivas, concurso de bellezas, los medios de comunicación social,
la policía, las Fuerzas Armadas.
Lo que no se quiere entender es que, por
su naturaleza delictiva y por el poder del dinero, el narcotráfico
siempre está mejor preparado y dispuesto a librar cualquier batalla
y ganarla. En México a fines de 1995 explotó el escándalo
por la supuesta vinculación de Raúl Salinas, hermano
del ex presidente de la República, Carlos Salinas.
Las sindicaciones muestran la capacidad
de los carteles para infiltrarse en el sistema político, creando
riesgos de imprevisibles consecuencias. ¿Que puede pensar la sociedad
colombiana o mexicana y la comunidad internacional respectos a estos casos?.
¿Será que tenemos que esperar que todo el sistema político
esté corrompido para abrir los ojos y cambiar las políticas?.
¿Por qué los supuestos corruptos sólo son los latinoamericanos
y nunca los norteamericanos?.
Cabe reiterar que la corrupción
se da por las elevadas sumas de dinero. El poder económico, genera
poder político y social. Lo más grave es la distorsión
permanente de los valores: predomina el culto al dinero fácil
y hay menosprecio por la vida humana.
Los narcos han impuesto una ley que no
tiene término medio: "o está con nosotros o se muere".
Todo indica que "Colombia le vendió el alma al diablo y ahora
el diablo le está pasando la cuenta". Las acusaciones contra
el Presidente Samper han destapado una especie de alcantarilla.
La clase dirigente colombiana antes complaciente, hoy aparece espantada
y sin capacidad moral para hacerse escuchar en el concierto internacional.
Hay preocupación ante la posibilidad
de aparecer en una lista de procesados, o que el nombre salga a relucir
de los testigos; en fin, "sálvese quien pueda". Pero, ¿hasta
dónde llega el poder económico del narcotráfico?.
Los estudios coinciden que el monto total y exacto no se puede determinar,
pero gran parte de las economías regionales y algunos estados
de los Estados Unidos, -la Florida, por ejemplo- dependen del negocio
de las drogas.
El lavado de dinero existe no sólo
en los países periféricos, sino también en los Estados
Unidos. El traslado de millones de dólares para las transacciones
no se hace en cajas fuertes ni caben en los cajones o escritorios de un
empleado de banco, sino mediante los sistemas financieros nacionales e
internacionales.
La situación se complica mucho más
en Bolivia porque gran parte de la economía depende de los
ingresos que genera el narcotráfico. En buenas cuentas, el sistema
económico-financiero nacional e internacional se está convirtiendo
-qué paradoja-, en el gran adicto del negocio de las drogas.
El periodista Carlos D. Mesa, sostiene
que:
| "el negocio del narcotráfico tiene tal dimensión, mueve tal cantidad de miles de millones de dólares, involucra a tal cantidad de estados, está infiltrado de tal manera en las altas esferas de poder de naciones ricas y pobres, abarca un mercado mundial de tal magnitud y finalmente, envenena a tal cantidad de seres humanos, que desafía el corazón del sistema de una manera contundente, pone en tela de juicio los valores de la sociedad moderna y refleja los elementos más hondos de una crisis y un desmoronamiento, capaz de conducir a millones de personas a la autodestrucción ante la evidencia de un mundo que muchas veces parece no valer la pena de ser vivido " (Róger Cortez p. 8). |
Con las divisas del narcotráfico
se auxilia el pago de la deuda externa; ha financiado la estabilización
y atemperado las medidas estructurales del Decreto Supremo No. 21060 de
1985.
Carlos Toranzo Roca, citado por
Quiroga, sostiene que:
| "para nadie es un
misterio que la situación económica del país es extrema,
la crisis que vive es la más severa de su historia: siglos de minería
se vinieron abajo con la depresión del mercado del estaño.
La crisis del patrón de acumulación es patente, la desproletarización
de la sociedad, el incremento de las migraciones poblacionales hacia las
zonas de producción de coca, la transformación de buena parte
de estos campesinos en productores de pasta básica, expresan un
envilecimiento del funcionamiento económico.
La producción de coca-pasta básica-cocaína
es el elemento que funge como instrumento de atemperamiento de la crisis,
los excedentes generados por esas actividades abren un paréntesis
de inercia en la redefinición del patrón de acumulación.
Una elevada proporción de la población se encuentra directa
e indirectamente funcionalizada a las necesidades de la reproducción
del capital en el circuito coca-cocaína: fruto de este tipo de economía
es la existencia de cuantiosos montos de divisas que ingresa a la circulación
de capital y de mercancías.
No sólo la economía se
deforma y envilece por ese hecho, los síntomas de su influjo se
dejan sentir también en la incapacidad de la justicia para ponerle
freno; en la política que en algunas de sus categorías personificadas
no duda en acudir a esa fuente para financiar su actividad. El aparato
represivo del Estado no muestra signos de pureza frente a ese fenómeno;
la dependencia se agudiza al existir destacamentos de la DEA de Estados
Unidos que operan con carta blanca en las zonas del Chapare u otros lugares
donde se produce coca, sin embargo, sin manifestar efectividad ninguna
en su combate contra el narcotráfico.
Todos esos elementos son claramente desintegradores de la sociedad y del Estado, la situación de peligro y la autoconservación del Estado son más que nunca argumentos que deben esgrimirse para arribar al no pago de la deuda externa con el fin de combatir al narcotráfico mediante el desarrollo económico, a través de la redefinición de un patrón de acumulación que sustituya a la economía de la coca. Los recursos que se destinan al servicio del endeudamiento deben ser recirculados internamente con el objeto de generar una recuperacíón y ampliación del aparato productivo que objetivamente genere empleo con niveles de remuneración que hagan innecesario el éxodo hacia la producción de coca" (Op. Cit., p. 40-4l). |
Existe una connivencia entre el narcotráfico
y el sistema económico-financiero que transciende las fronteras
patrias. Poco queda al margen de la influencia maléfica de las drogas:
policías, jueces, fiscales, médicos, abogados, militares,
la FELCN, la CIA, la DEA, etc.
Los efectos nocivos del narcotráfico
llegan también a los productores cruceños tal como señalan
Canelas y Canelas:
| "para el sector agropecuario la producción de cocaína ha provocado graves perjuicios por diversos motivos. En la mano de obra ha creado un proceso de tipo inflacionario al ofrecer salarios que ninguna actividad productiva legal podría igualar, disminuyendo la oferta de trabajadores o creando expectativas distorsionadas imposibles de cumplir La inseguridad en el campo se tornó muy elevada debido a las luchas internas de la mafia, o a las mismas acciones represivas de los organismos especializados". (Op. Cit., p. 23 5). |
En realidad todas las variables económicas
quedan afectadas: ingresos, producción, valor de las divisas, nivel
de cambio del dólar, deuda externa, balanza de pagos, importaciones,
empleo, inmigraciones y migraciones, ahorro, inversiones, mercadería
disponibles en el mercado, artículos de lujo, etc.
Como sostiene Carlo Perotto "en
este momento el gran "dependiente de la droga" es el sistema económico
nacional". (Op. Cit., p. 24). Aníbal Aguilar (ILDIS Y CERES,1991,
1213) sostiene que "el narcotráfico se constituye en una fuente
de distorsión de la economía mundial, dado el impacto de
los excedentes mundiales que se acercan a los 500 mil millones de dólares,
que comparado con el Boom Petrolero -80 mil millones en 1973- constituye
un monto 4 veces superior".
Lo más grave para Cortez
es que
| "el Estado boliviano no sólo está amenazado, sino penetrado, y no solamente a nivel de los organismos dedicados a la represión sino que el traficante de drogas, con un criterio empresarial muy agudo, está tocando otros resortes de poder y ha reclutado una base estable de funcionarios estipendiados por este sector No sólo eso, sino que estamos entrando en una fase peligrosisima de amenaza de violencia generalizada en el país". (Op. Cit., p. 84). |
| 2.- Las relaciones con ee.uu. estan narcotizadas |
Nada hay más sensible y conflictivo,
como las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos. Aunque
estas relaciones siempre fueron vidriosas, el narcotráfico se encargó
de complicarlas mucho más.
Con la muerte natural del comunismo, el
único enemigo para EE.UU. es el narcotráfico. Lo cierto
es que este fenómeno delictivo ha distorsionado los vínculos
con la Casa Blanca. Los créditos del FMI, Banco Mundial, BID, Club
de París, el Grupo de los Siete, etc. están condicionados
por EE.UU.
Nuestras relaciones con EE.UU. debieran
ser transparentes. En la medida en que el pueblo boliviano conozca la verdad,
terminarán los misterios, y especulaciones. Además existen
políticas que repercuten en nuestro país como la decisión
de la Corte Suprema de "secuestrar" en cualquier parte del mundo
a sospechosos de narcotráfico y terrorismo.
Esta medida sienta un funesto precedente
en el Derecho Internacional, y se constituye en una aberración jurídica.
No es más que una expresión de la "ley del más
fuerte". Es curioso que esta "monstruosidad jurídica", venga
de la Corte Suprema, que se supone guardián del Estado de Derecho,
el ordenamiento jurídico y las garantías constitucionales
y los principios universales del Derecho.
En este contexto, ¿podemos esperar
una convivencia internacional pacífica?. ¿Con qué
autoridad moral exige respeto cuando es el primero en vulnerar las normas
supranacionales?. ¿Acaso no ha sido suficiente el caso Noriega
de Panamá y Arce Gómez de Bolivia?. ¿Que pasaría
si algún país secuestrara a un norteamericano, lo juzgara
y condenara fuera de EE.UU?.
Aunque la Embajada en La Paz y el
Gobierno aseguran que no habrá ningún secuestro en Bolivia,
nada garantiza que en cualquier momento esta "política del secuestro
exterior" no se haga sentir. Los riesgos son mayores ya que somos productores
de coca o materia prima para fabricar cocaína, y existen presuntos
'extraditables" y pedidos en la Corte Suprema de Justicia de Bolivia.
Pero, además hemos tenido un experimento.
Se trata del virtual secuestro y reaparición en Costa Rica primero
y luego en Miami de Edgar Fernández Lazcano, lugarteniente
del extinto Issac "Oso" Chavarría y pieza clave de los 'Narcovínculos"
del MIR.
La misteriosa travesía de Fernández,
confirma la intervención directa de la DEA. ¿Por qué
esta Agencia tiene más información procesada, listas de "extraditables",
grabaciones, fotos y videos que el gobierno nacional?.
Cabe destacar la cooperación, asesoramiento
y la contribución decidida en la lucha contra el narcotráfico;
sin embargo, lo inadmisible es haber pasado de observador a director y
ejecutor. Aunque la intromisión no es nueva, es la primera vez que
la DEA secuestra a un ciudadano boliviano con fines desconocidos.
Esta situación abre la posibilidad de utilizar ese testimonio contra
algunos dirigentes políticos y ciudadanos bolivianos.
Este hecho es demasiado grave porqué
ha violentado la soberanía nacional y ha sentado un funesto precedente
de imprevisibles consecuencias en nuestras relaciones con EE.UU.
(Continuará)
Williams Herrera Añez
NOTAS:
(1) La situación del Presidente
Ernesto Samper Pizano es crítica: no sólo pesa la
descertificación con las imprevisibles consecuencias económicas
y políticas, sino que aumenta la presión de la sociedad civil
para acortar su mandato legal. Mientras el premio Nobel de Literatura Gabriel
García Márquez, aseguró que "no tiene tiempo para
gobernar y el Estado se está cayendo a pedazos", el ex candidato
y ex alcalde de Bogotá, Andrés Pastrana afirmó
que el poder corruptor del dinero no tiene límites, pues terminó
comprando la Presidencia de la República.
(2) Privar de la autorización de
ingreso a los EE. UU. es una de las nuevas armas políticas que está
utilizando contra dirigentes políticos. Reuter del 17 de
mayo de 1996 informa que "Washington cancela visas a 36 políticos
colombianos".
(3) Williams Herrera Añez, es abogado
y Catedrático de Derecho Procesal Penal en la Universidad Autónoma
"Gabriel René Moreno" y en la Universidad Privada de Santa Cruz.
También ha sido Fiscal y Juez de instrucción en lo penal,
asesor de instituciones públicas y privadas en Bolivia. El texto
anterior ha sido escaneado con permiso del autor de su libro: La despenalización
del narcotráfico. Edición del Autor, Bolivia, julio de
1996.