El
desbarajuste capitalista en todo el mundo, pero particularmente
en Asia, en países que se venían presentando como ejemplo
de lo que es el desarrollo económico y social generado por el capitalismo,
como es el caso del Japón, Singapur, Indonesia, Corea del Sur, los
llamados "tigres asiáticos", está indicando, ese desbarajuste,
que el capitalismo vive una permanente crisis de sus estructuras puramente
materiales y agrava las crisis sociales. Ahora mismo, en Francia se produce
un estallido social en sectores obreros o productivos que obtienen buenos
salarios, como los empleados de la aerolínea Air France y se propaga
por otros sectores de empleados y obreros franceses. Esos sectores sociales
aprovechan el mundial de Futbol para obtener beneficios salariales.
Los bloques formados para el mercado de
productos regionales por parte de grupos de naciones, como La Comunidad
Europea o el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Canadá
y México, que se proyecta en el sentido de involucrar otros países
de América que también se encuentran agrupados como los del
Mercosur con Brasil a la cabeza y el grupo del Pacto Andino formado por
Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Bolivia, nos indican que lo
determinante hoy en el mundo es la asociación en torno al fenómeno
económico.
Si lo anterior se produce a nivel de las
naciones, en la producción el Comercio y las Finanzas se viene desarrollando
desde los años ochenta un proceso de fusión de las grandes
empresas monopólicas en esos sectores de la economía mundial.
Las últimas fusiones en la industria automoviliaria como la Crysler
y la Mercedes o la Wolswagen y Roll Royce, en las finanzas con la fusión
de grandes entidades bancarias y en el sector de los Seguros, son expresión
de la crisis capitalista mundial.
Pero esto no quiere decir que el capitalismo
está a punto de colapsar, sino que sigue aumentando sus contradicciones
internas en vía a generar otra clase de sociedad. No el socialismo
que soñaron Marx y Engels y pretendió construir Lenin y que
los "comunistas" de este siglo fueron incapaces de llevar a cabo por su
ideología individualista y represiva del pensamiento, sino una sociedad
en donde la tolerancia sea la base de su propia existencia.
Con fundamento en lo anterior, la Escuela
Ideológica de Filosofía, Historia y Economía Política
de Colombia, ha venido teorizando, desde hace ya más de una década,
sobre la posibilidad de unas formas económicas y sociales que sean
una alternativa a la crisis capitalista, particularmente en los sectores
no propietarios de capital pero que pueden reunir bienes productivos a
efecto de impedir el empobrecimiento.
La alternativa propuesta por la Escuela
y que vienen llevando a la práctica algunos grupos de personas que
la han entendido, se viene llamando "Colectivismo Económico Consciente".
Ya en esta revista de CasiNada se publicó un artículo del
grupo, articulo que levantó la ira y los denuestos de algunos que
no creen que ese proyecto pueda ser real.
El Colectivismo Económico Consciente
es una propuesta consistente en que quienes se encuentran por fuera de
la economía propiamente capitalista reúnen sus propiedades
y estructuran un proyecto productivo sobre el cual desarrollan una vivencia
colectiva dentro de la cual no hay patronos ni obreros, en donde no hay
salario ni trabajo, entendiendo el trabajo como la venta de la fuerza del
individuo a un propietario de medios de producción, es decir, al
capitalista, hoy la gran empresa monopólica particular o del Estado.
El Colectivismo propuesto no es una "comunidad"
de tipo religioso en donde haya una disciplina de convento ni tampoco de
cuartel, sino una camaradería que se puede desarrollar dentro del
conflicto social causado por el desempleo que genera la tecnificación
de la producción y la distribución de mercancías.
El colectivismo se fundamenta en dos factores esenciales:
A.- Que haya bienes que asociar para la
estructura del ente productivo a formar y
B.- Que quienes lo hagan posean una elevada
cultura y conocimientos generales y particulares al proyecto económico.
La cultura que han de poseer quienes se agrupen en el colectivismo es una
cultura en la cual la ideología de propietario ha desaparecido.
Esta cultura la tienen y la han tenido en buena medida los pensadores de
todos los tiempos, pero ellos no han podido construirse una estructura
económica de este tipo porque no había aún las condiciones
que hoy se presentan para ello. Por esto esos pensadores del pasado que
no ambicionaban riquezas económicas, generalmente morían
en la miseria. Carlos Marx fue una víctima de esas condiciones.
El colectivismo económico es consciente
porque el proyecto es ideado, planificado y llevado a la práctica
por individuos que se proponen conscientemente enfrentar la crisis del
capitalismo con un proyecto que lo trasciende y genera un modo de vida
en el cual quienes se asocian en esa forma logran un bienestar material
y cultural por fuera de la alienación capitalista. Es como el germen
de las sociedades del futuro en las cuales la ambición por la propiedad
privada habrá desaparecido por cuanto hay tanta propiedad que satisface
las necesidades de la generalidad social.
En el colectivismo, quienes se asocian
no tienen en cuenta el "con qué" sino el "cómo" se vive.
No la cantidad con la cual se vive, sino la calidad como debemos vivir.
Dentro de esta estructura económico-social desaparece la angustia
vivencial porque desaparece la "necesidad" y los asociados entran en unos
espacios de "libertad" no conocida ni por los propietarios de medios de
producción, los burgueses, ni por los obreros, vendedores de su
fuerza de trabajo y presos bajo el peso de la ideología de ser propietarios
a semejanza de sus amos o patronos capitalistas.
Lo que impidió la construcción
de la sociedad "socialista" o "comunista" en este siglo fue la ideología
de propietarios que tenían los miembros de los partidos comunistas,
su ambición de poder, su dogmatismo de tipo religioso y político
y el miedo a perder el poder político conquistado mediante la violencia.
Esos comunistas no podían construir una sociedad de alto contenido
humano porque no habían logrado el nivel del humanismo burgués
siquiera. Entonces, generaron un régimen de terror muy parecido
al de Robespierre en la Revolución Francesa y con ello colocaron
la bomba que hizo implosión al final de los ochenta y los principios
del noventa, como todos los sabemos.
Con el colectivismo sentamos el piso a
la satisfacción de las necesidades materiales de nuestra existencia
y con ello podemos adquirir la cultura de elevado nivel que nos distinga
del común social.
Las tesis del Colectivismo no son entendibles
si no hay una formación filosófica materialista dialéctica,
si no hay un conocimiento profundo de la historia tanto universal como
nacional y si no hay una comprensión de las leyes de la economía
política. Por ello es que solamente en nuestra Escuela es posible
adquirir los elementos esenciales para poder construir el colectivismo.
Esta es la invitación que hacemos a aquellos que poseen elementos
intelectuales y políticos favorables a esta tesis para que entremos
en un intercambio sobre este modo de pensar.
Ulises Casas <jcasasj@ibm.net>
Director Escuela Ideológica (Colombia) |