INTRODUCCIÓN
He
pretendido dar una visión actual del mercado de valores (La
Bolsa), dejando a un lado sus orígenes, allá por finales
del Siglo XV, donde en las ferias de inició la práctica de
las transacciones de valores y títulos mobiliarios (pagarés
y letras de cambio, preferentemente). Así como la derivación
de su nombre, del banquero de Brujas Van der Bursen que, en su palacio,
tenía el primer mercado organizado, se reunían una vez por
semana, para proceder a las diversas transacciones.
La primera Bolsa, como tal, se creó
en 1.460 en Amberes, la de Londres en 1.570, en 1.595 la de Lyon, en 1.792
la de Nueva York y, en 1.794, la de París, En cuanto a España,
la Bolsa de Madrid se reconoció oficialmente en 1.831, la de Bilbao
en 1.881, la de Barcelona en 1.815 y, la de Valencia en 1.981.
Así mismo no hago mención
a las crisis periódicas que el mercado ha sufrido a lo largo de
su historia, como la de 1.557 que afecto a Francia, Austria y España,
por motivo de las especulaciones contra sus Obligaciones, la crisis del
verano de 1.636, por el desplome total del mercado de tulipanes, en Holanda.
Tampoco se menciona la crisis clásica de 1.929 o el mini crash de
1.987 o 1.991. Ello es debido a que dichas crisis obedecen a los mecanismos
psicológicos que condicionan y mueven el mercado.
Sin embargo, sí se ha tratado de
dar una visión general del funcionamiento y del tipo de operaciones
que se pueden realizar en el mercado. Esto es debido al intento de mostrar
que el mercado, como tal, es sencillo, lo difícil es predecir su
marcha, alzas o bajas, debido a su irracionalidad, pues es movido por las
opiniones y sentimientos de sus partícipes.
En cuanto a la mentalidad y tipología,
se ha intentado clasificarlos en base a su volumen de recursos y posicionamiento
en el mercado (insiders o no), así como al tipo de planteamiento
utilizado a la hora de invertir (charts, oportunismo, especulación,
etc).
Por último el prototipo de mentalidad
elegido en el ejemplo corresponde a la de un pequeño inversor, el
que estadísticamente menos gana, si es que gana algo, puesto que
los demás inversores, por su posicionamiento en el mercado, conocimiento
del mismo y recursos, utiliza otro tipo de mentalidad. Sin embargo es común
a todos ellos la dinámica del miedo y de la codicia. Miedo a perder
su inversión -credibilidad personal y, codicia, cuando los títulos
suben, para ver cuanto aguantan con los títulos en cartera, mientras
la situación favorable persista.
¿QUÉ
ES LA BOLSA?
La bolsa es una de las instituciones del
sistema financiero y consiste en un mercado organizado en el que se reúnen
profesionales de forma periódica para realizar compras y ventas
de valores públicos o privados. Sus características principales
son:
- Es un mercado público donde se
negocian títulos - valores.
- Sólo se contratan los títulos
de aquellas entidades que han sido admitidas a cotización.
- Las transacciones están aseguradas
jurídica y económicamente.
En la bolsa intervienen varios tipos de
personas físicas o jurídicas:
· Demandantes de capitales:
Instituciones públicas (Estado, Comunidades Autónomas, ayuntamientos,
etc.) y las empresas privadas para obtener parte de la financiación
que precisan.
· Oferentes de capitales:
Empresas o particulares que están interesados en colocar sus sobrantes
de liquidez con la finalidad de obtener una rentabilidad.
Los inversores colocan sus fondos (su dinero)
intentando conseguir la máxima rentabilidad, en el menor tiempo
posible y, con el mínimo riesgo. Al mismo tiempo, pretenden asegurar
una buena liquidez de forma que puedan recuperar rápidamente sus
inversiones en caso necesario.
· Mediadores: Estos juegan
un papel muy importante ya que contactan las demandas de los compradores
con las ofertas de los vendedores de títulos.
En España esta función es
desarrollada por las sociedades de valores y por las agencias
de valores que han sustituido a los agentes de cambio y bolsa en el
monopolio de intermediación bursátil que tenían hasta
1989. Las sociedades de valores pueden actuar por cuenta ajena o propia
(dealer o broker). Por tanto, pueden invertir en títulos,
asegurar la suscripción de emisiones, así como dar créditos
para la compra - venta de valores. Las agencias de valores y cambio, sólo
pueden actuar por cuenta ajena (broker) y no están facultadas para
dar créditos para la compra - venta de valores ni para asegurar
emisiones de valores.
Los objetivos principales de la Bolsa
son:
· Facilitar el intercambio de
fondos entre las entidades que precisan financiación y los inversores.
Para ello, las entidades emisoras de títulos - valores han de ser
admitidas en la Bolsa. Este se realiza en el mercado primario.
· Proporcionar liquidez a los
inversores. De esta forma, el inversor puede recuperar su inversión
cuando lo precise si acude a la bolsa para vende los títulos que
había adquirido previamente. Este objetivo se consigue a través
del mercado secundario.
· Fijación del precio
de los títulos a través de la ley de la oferta y de la demanda.
· Dar información a los
inversores sobre las empresas que cotizan en bolsa. Por este motivo,
las empresas admitidas en bolsa han de informar periódicamente de
su evolución económica.
· Publicar los precios y cantidades
negociadas para informar a los inversores y entidades interesadas.
Además, la bolsa hace de "barómetro"
de la economía. Con sus oscilaciones suelen utilizarse como indicador
de la evolución económica de un país.
Ventajas para las empresas que cotizan
en bolsa.
· Obtención de financiación
a un menor coste ya que, normalmente, la financiación a través
de la bolsa es más barata que la que se consigue por otras vías.
· Los títulos emitidos
por la empresa son más líquidos ya que sus inversores
los pueden revender en la bolsa cuando lo deseen.
· Mejoran la imagen pública
de la empresa por la continua publicidad gratuita que aparece en los
medios de comunicación que informan de la marcha de la bolsa en
general, o de un valor en concreto.
· Siempre se puede conocer con
exactitud el valor de mercado de las acciones que ha emitido la empresa.
Esta circunstancia no es posible en las empresas que no cotizan en bolsa.
· La cantidad de financiación
a obtener es mucho mayor que la que se podría conseguir si la
empresa no cotizase en bolsa.
· Los títulos que cotizan
en bolsa suelen gozar de ventajas fiscales.
Desventajas para las empresas que cotizan
en bolsa.
· La emisión de acciones
que coticen en bolsa puede suponer una perdida de poder en la empresa
para los accionistas fundadores.
· Las acciones que cotizan en
bolsa pueden pasar a ser propiedad de personas desconocidas por los
accionistas fundadores o por personas que no sean de su agrado.
· Las empresas que cotizan están
obligadas a facilitar información periódica a sus accionistas
y a la bolsa.
- Han de someterse a una auditoría
externa.
· La mayor transparencia
de las empresas que cotizan en bolsa hace que estén más
controladas fiscalmente.
Características de las bolsas
españolas.
En España existen cuatro bolsas
oficiales (Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia).
Las bolsas españolas están
reguladas por la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV)
que es una entidad de derecho público con personalidad jurídica
propia. Las funciones básicas de la CNMV son:
· Dirigir el sistema bursátil.
· Admitir la admisión de
valores a cotización.
· Proponer la autorización
de sociedades y agencias de valores.
· Controlar y supervisar los mercados
y las instituciones que intervienen en ellos.
· Inspeccionar los mercados y sancionar
cuando lo crea oportuno.
· Velar por la transparencia y por
la protección del inversor. En este sentido, ha de controlar que
no se haga uso de información privilegiada (insider trading).
FUNCIONAMIENTO
GENERAL DE LA BOLSA
La contratación oficial.
El precio de un título valor,
también denominado "cambio" o "cotización"
se fija en el punto en que coinciden la oferta y la demanda. Esta operación
denominada contratación.
El mercado de corros.
En el parqué se forman los corros
integrados por los agentes o sus representantes. Los corros dedican un
determinado plazo de tiempo a cada valor o grupo de valores.
La contratación se efectúa
de viva voz como una subasta. En este caso, cada participante en el corro
que lleva órdenes de un determinado valor, lo vocea anunciando precio
y cantidad de títulos que está dispuesto a comprar o vender.
Si no hay contrapartida, puede aumentar el precio si desea comprar o reducirlo
si desea vender. Si alguien responde "doy" o "tomo" significa
que se puede llegar a un acuerdo. El "doy" quiere decir que alguien
está dispuesto a vender y el "tomo" que alguien está
dispuesto a comprar al precio que se ha voceado anteriormente.
Los precios se hacen en base a enteros
por cien sobre el nominal del título. En el un caso del 300%, aplicado
a un título de 500 pesetas nominales, equivale a decir que el título
vale 1.500 pesetas. Este año en los corros también ha empezado
a aplicarse los precios en base a pesetas sustituyendo, pues, a los enteros.
El mercado continuo.
A partir de 1.989, los mercados bursátiles
españoles se completaron con el denominado mercado continuo,
con el fin de mejorar la difusión de la información, agilizar
la negociación, mejorar la eficiencia del mercado y facilitar la
conexión con los mercados internacionales.
Las características básicas
del mercado continuo son:
· Utiliza el sistema CATS
(Computer Assisted Trading System) a semejanza del modelo de la bolsa de
Toronto (USA).
· Interconecta informáticamente
las cuatro bolsas españolas. De esta forma, la formación
de precios es única y no varía de mercado a mercado.
· Tanto los intermediarios como
los inversores pueden estar conectados informáticamente con el sistema
y recibir información en tiempo real.
· Los títulos admitidos
pueden contratarse a lo largo de toda la jornada (de 10 a 17 horas).
En cambio, en el sistema tradicional de corros, este período es
sólo de unos minutos por título.
· La cotización de los
valores se hace en pesetas.
· Las órdenes se pueden
hacer por lotes (25 títulos o múltiplos) o por picos
(cantidades inferiores a 25 títulos).
· Los miembros de la bolsa
pueden introducir sus órdenes de compra o venta mediante sus terminales
de ordenador que están conectadas al ordenador central del mercado
continuo. Éste, a través del programa informático,
intenta siempre casar el máximo de operaciones de acuerdo con las
órdenes de compra y venta sobre el mismo título y a los precios
propuestos.
· Las aplicaciones, que en el sistema
de corros se hacen al margen de ellos y, que consisten en comprar y vender
simultáneamente un mismo valor a un mismo cambio que no puede perjudicar
a terceras personas y que están sujetas a ciertos requisitos de
publicidad, han de introducirse en el ordenador del sistema. De esta forma,
no pueden tener ninguna referencia sobre otros operadores.
- Los precios, a lo largo de una
sesión, no pueden variar más de un 15% al alza o a
la baja.
TIPOS DE VALORES
MOBILIARIOS
Los títulos valores son documentos
representativos de deudas o capital de entidades públicas o privadas.
Los documentos que se negocian en bolsa son títulos - valores.
Los títulos valores se pueden clasificar
de diversa manera. Así, si se atiende al tipo de renta que se percibe,
se pueden dividir en:
Títulos de renta fija.
Son los títulos que dan derecho
a percibir un interés fijo que se calcula en función de un
porcentaje sobre el nominal. La Deuda del Estado, las obligaciones o
los bonos son ejemplos de títulos de renta fija. Los derechos
que proporcionan son sólo económicos (interés y reembolso
de capital).
Títulos de renta variable.
Su retribución no es fija ya que
depende del volumen de beneficios que obtenga la sociedad emisora. Las
acciones, que proporcionan dividendos si la empresa emisora obtiene
resultados positivos, y las participaciones en los fondos de inversión,
son ejemplos de este tipo de títulos. Las acciones proporcionan
derechos políticos (voto) y económicos (dividendos).
También pueden clasificarse en función
de su carácter público o privado.
Títulos públicos.
La entidad emisora es pública (Estado,
ayuntamiento, Comunidades Autónomas, empresas públicas, Etc.)
Las
Letras del Tesoro o los Pagarés de empresas públicas,
son ejemplos de títulos públicos.
Títulos privados: Son títulos
emitidos por empresas privadas. Ejemplos: Pagarés de empresa, obligaciones,
etc.
Otra clasificación se hace en base
a como está designado el titular:
Títulos nominativos: Son
los que se emiten a favor de una persona determinada. En caso de transmisión
del título se ha de notificar a la entidad emisora.
Títulos al portador: Su titular
es el portador de los mismos.
Títulos a la orden: Se emiten
a favor de una persona determinada que puede cederlos a cualquier otra
persona sin que sea preciso avisar al deudor. La letra de cambio es un
ejemplo de este tipo de título.
En bolsa, se suele dividir los títulos,
a efectos de contratación, en los grupos siguientes:
· Fondos públicos, también
denominados efectos públicos.
· Obligaciones.
· Acciones.
· Activos financieros a corto plazo.
Fondos Públicos. También
denominados efectos públicos, son títulos de renta fija correspondientes
a deudas emitidas por el Estado u otras instituciones públicas.
Se distinguen, principalmente, los siguientes tipos:
· Deuda Pública del Estado.
(Letras del Tesoro, Bonos del Estado, deuda desgrabable, etc.)
· Deuda de organismos oficiales.
Como por ejemplo, Instituto de Crédito Oficial (ICO), Instituto
Nacional de la vivienda, etc.
· Deuda emitida por Puertos o
Juntas de Obras Públicas.
· Deuda Pública de Ayuntamientos
y demás corporaciones locales como las diputaciones.
· Deudas de empresas públicas.
(Como Renfe o Iberia.
· Valores extranjeros con la
garantía del Estado.
Los fondos públicos tienen las siguientes
características.
· Cuentan con la garantía
del Estado o de la entidad pública que los haya emitido. Por
tanto, gozan de la máxima seguridad.
· Suelen presentar importantes
ventajas fiscales que incrementan su rentabilidad.
· El tipo de interés
que dan tiende a ser algo inferior al de los títulos de renta fija
emitidos por entidades privadas.
· En función del plazo de
reembolso pueden ser temporales (su último vencimiento se fija de
antemano), o perpetuos (nunca se reembolsa el principal como en la deuda
perpetua del Estado.)
· Existe deuda pública interior
o exterior, siendo esta última la emitida fuera de España.
· Cuando la deuda pública
puede utilizarse como garantía para solicitar préstamos al
Banco de España se la denomina deuda pública pignorable.
Obligaciones.
Las obligaciones son títulos representativos
de deuda de las empresas que las han emitido. Pueden clasificarse en varios
tipos, atendiendo al tipo de garantía que proporcione la entidad
emisora al inversor.
· Simples. No tienen garantía
hipotecaria ya que la única garantía viene dada por la propia
empresa emisora.
· Hipotecarias. Tienen garantía
hipotecaria.
Respecto a los intereses, las obligaciones
pueden ser:
· Constantes. Su tipo de
interés es fijo durante el período en que dura el empréstito.
· Variables. El tipo de interés
que perciben los inversores puede variar en función de variables
como el MIBOR (Tipo de interés del mercado interbancario de Madrid.)
Las obligaciones con Warrant incluyen
el derecho de opción de suscripción de acciones de la entidad
emisora.
Acciones.
Las acciones son títulos de propiedad
de una parte del capital social de la empresa que las ha emitido. La inversión
en acciones otorga al inversor una serie de derechos como son;
· Participación en
las decisiones que se toman en la junta general de accionistas a través
del derecho a voto. El número de votos que tiene un accionista es
proporcional a la participación en el capital social.
· Derecho a percibir dividendos,
en el caso de que la empresa haya obtenido beneficios y la junta general
decida repartir una parte de los mismos a los accionistas.
· Derecho preferente de suscripción
en caso de que la sociedad amplíe capital.
· Transmisibilidad de las acciones
en caso de que interese venderlas.
Existen varios tipos de acciones.
· Acciones al portador. Son
las más fáciles de negociar, porque no hay trámites
de registro en la sociedad emisora.
· Acciones nominativas. Van
a nombre de su poseedor, y la sociedad emisora mantiene un registro de
accionistas.
Las acciones también pueden ser:
· Ordinarias. Son las que
gozan de los derechos clásicos.
· Privilegiadas. Son acciones
que gozan de ciertos privilegios en materias tales como la distribución
de beneficios o el derecho al voto.
· Sindicadas. Cuando no pueden
transmitirse libremente, sino que hay que hacer previamente oferta de ellas
a los actuales accionistas. Para la cotización en bolsa no puede
existir este tipo de acciones ya que, la transmisibilidad de las mismas
ha de ser total.
Fondos de inversión.
Un fondo de inversión mobiliaria
es un patrimonio perteneciente a una pluralidad de inversores (patrimonio
colectivo) y por ello tiene la consideración de instituciones de
inversión colectiva. Pueden ser fondos de renta variable, fija o
mixtos (variable y fija).
Sociedades de inversión mobiliaria.
También son instituciones de inversión
colectiva, su diferencia con los fondos de inversión es que, en
este caso, son sociedades anónimas y, por lo tanto, sus inversores
no son partícipes, sino accionistas.
TIPOS
DE OPERACIONES BURSÁTILES.
Operaciones al contado.
Es la forma más usual de operar
en bolsa. En las operaciones al contado, la liquidación se hace
el mismo día o pocos días después (Un semana como
mucho). La entrega de títulos y el pago se efectúan inmediatamente
después de su contratación.
Operaciones a plazo.
Estas operaciones se producen cuando se
contratan títulos que no liquidan al contado sino a un plazo convenido
por los oferentes - demandantes.
Operaciones dobles.
Se utilizan básicamente para aprovechar
un exceso de liquidez. Su uso es la compra de unos títulos -valores
a un precio determinado, con la promesa de que volverán a ser recomprados
en un determinado momento y aun precio estipulado. (El mismo que se pagó
u otro diferente).
Opciones.
Las opciones consisten en la aceptación
por parte del comprador o del vendedor de una diferencia en contra suya
en el precio, denominada prima, a cambio de tener derecho de poder exigir
a la contrapartida la liquidación de los títulos contratados
a un precio conocido.
La opción de compra o CALL
da derecho al comprador a adquirir un título durante un período
de tiempo a un precio determinado. Si el precio de compra es inferior que
el de mercado, se ejerce el derecho de compra.
La Opción de venta o PUT
da derecho al vendedor a vender un título durante un período
de tiempo a un precio determinado. Si el precio de venta es superior al
de mercado, se ejerce el derecho de venta. En el caso de no realizar ni
el call ni el put, se pierde la prima aportada. Interesara vender o comprar,
cuando la diferencia de beneficio sea superior a la prima pagada.
Futuros.
Los futuros financieros consisten en la
cotización de unos contratos que, mediante su precio, dan un valor
al activo financiero negociado en el futuro. De esta forma, las partes
se comprometen a comprar o vender activos financieros en una fecha futura,
a un precio determinado al firmarse el acuerdo. Ha de depositarse una garantía
que puede oscilar entre el 5% y el 10%.
la diferencia básica entre las opciones
y los futuros es que el primero es un derecho a comprar o vender algo durante
un período de tiempo. En cambio, un contrato de futuros es un contrato
de compra - venta y, por lo tanto, es de obligado cumplimiento.
Ofertas públicas de adquisición
de acciones (OPAA).
Las OPAAs cuentan con las siguientes características:
· Las operaciones se han
de referir a títulos admitidos a cotización oficial en bolsa.
Básicamente, se trata de acciones o de obligaciones convertibles
en acciones.
· Se ha de pretender alcanzar una
participación del 25% como mínimo del capital de la sociedad,
incluyendo acciones que se poseyeran con anterioridad. Cuando se supera
una participación del 25% de las acciones de una sociedad, es obligatoria
la presentación de una OPAA.
· Estas operaciones han de ser autorizadas
por la bolsa (CNMV).
· La empresa promotora de la OPAA
ha de fijar el número máximo y mínimo de títulos
que está dispuesta a adquirir.
· Una vez se hace pública
la oferta, los poseedores de acciones de la empresa a controlar pueden
aceptar la oferta comunicándolo a la bolsa, a través de un
miembro de la misma.
· Transcurrido el plazo de la oferta,
la bolsa ha de comprobar si las aceptaciones superan el mínimo exigido.
En caso de que sea así, se venderán a la empresa promotora
de la OPAA dichas acciones. Si las acciones superan el límite máximo
se prorratearán.
· Cuando las acciones aceptadas
no llegan al mínimo, se anula la OPAA.
Ofertas públicas de venta de
acciones. (OPVA)
Se dan las mismas características
que en el caso anterior, con la salvedad de que, en este caso, la entidad
promotora de la OPVA, vende unos títulos que ya posee.
¿QUÉ
INFLUYE EN LA BOLSA?
Cómo clima bursátil vamos
a definir aquellas características racionales o no que conllevan
un alza o una baja de las cotizaciones de los diversos títulos -
valores, en definitiva, de las causas o motivos que provocan los movimientos
bursátiles.
Un clima bursátil favorable,
también llamado alcista o "Bull market" se puede detectar
a través de:
· Comentarios positivos, por parte
de los medios de comunicación.
· Alzas en los índices bursátiles.
· Existencia de más títulos
que suben de cotización que los que bajan.
· La aparición de noticias
financieras y/o empresariales que sean de carácter positivo.
Lo contrario a lo anterior, nos dará
un mercado bajista o "Bear market".
Algunas de las causas que siempre se tienen
en cuenta en la bolsa son:
El tipo de interés.
Cuando los tipos de interés suben,
se producen bajadas en las cotizaciones de las acciones de la bolsa. Estas
bajadas pueden ser explicadas por:
· Los altos tipos de interés
elevan las cargas financieras de las empresas y, por tanto, empeoran sus
resultados económicos lo que provoca un descenso de los dividendos
repartidos y de las cotizaciones.
· Cuando suben los tipos de interés,
aumenta la rentabilidad de las inversiones en renta fija, como las obligaciones
o las letras del Tesoro, etc. Esto provoca un desplazamiento de los inversores
hacia títulos de renta fija en detrimento de los de renta variable,
que siempre implica un mayor riesgo.
· Los tipos de interés elevados
hacen disminuir el consumo al encarecerse la financiación en las
ventas a crédito. Esto provoca una disminución de las ventas
y, por tanto, un empeoramiento de los resultados de las empresas lo que
afecta negativamente a las cotizaciones de las empresas.
Contrariamente, cuando los tipos de interés
bajan se produce el efecto contrario, es decir, aumentan las cotizaciones
de las acciones, puesto que se dan las circunstancias contrarías
a las expuestas cuando el tipo de interés sube.
La Inflación.
La inflación, que consiste en una
pérdida del valor adquisitivo del dinero como consecuencia de la
subida de los precios, también influye en las cotizaciones bursátiles.
Así, cuando la inflación es alta, los inversores han de obtener
una rentabilidad superior a ella, sino perderán poder adquisitivo.
Dado que, cuando hay una alta inflación se elevan los tipos de interés
con la finalidad de disminuir el consumo, las cotizaciones bajarán
y, cuando la inflación sea baja, se producirá el efecto contrario,
con lo que las cotizaciones tenderán a subir.
La política económica.
La política económica gubernamental
afecta a las cotizaciones bursátiles. Aquellas medidas que favorezcan
a los inversores o, a la economía en general, harán que la
bolsa tienda a subir inmediatamente. Entre estas buenas noticias se pueden
incluir:
· Concesión de ventajas fiscales
a los inversores bursátiles.
· Libertad en la política
de dividendos de las empresas que cotizan.
· Medidas que favorezcan la obtención
de beneficios por parte de las empresas.
· La concesión de ayudas
a determinados sectores empresariales o a una empresa en particular.
· Privatización de empresas
públicas.
· Medidas que comporten una disminución
de la tasa de inflación.
· Reducción de déficit
público, por la reducción de la inflación que comporta.
· Reducción de los tipos
de interés.
· Liberalización de las inversiones
extranjeras en el país.
Las medidas contrarias a las anteriormente
expuestas y/o una política de precios bajos para aquellas empresas
en las que los precios de venta están regulados por el Gobierno,
ya que reducen los beneficios que se pueden obtener.
También influirá negativamente
una inestabilidad política, motivada por un gobierno en minoría,
pérdida de apoyos parlamentarios, casos de corrupción que
afecten a miembros y/o instituciones gubernamentales, etc.
ALGUNAS
VERDADES SOBRE EL MERCADO.
Hasta el momento se ha visto qué
es la bolsa, cómo funciona y que cosas influyen en las cotizaciones
de los títulos - valores, sin embargo todavía no se ha dado
una explicación de por qué se producen esas alteraciones
o cambios en las cotizaciones o en las tendencias alcistas o bajistas.
Esta es la cuestión que se aborda en este capítulo.
En primer lugar, cumple señalar
los principios necesarios bajo los que los inversores tienen que trabajar:
Primero: El Mercado va por delante.
La suma de todos los conocimientos de todos
los inversores actuales y potenciales sobrepasa normalmente lo que cualquier
individuo puede captar. ¿Quizás saben "los demás"
algo que uno mismo no sabe? Nunca se puede estar seguro. Por ello, se debe
reconocer que es enormemente difícil ir por delante del conocimiento
del mercado y del reflejo de éste en el precio.
Segundo: El mercado es irracional.
El mercado reacciona bastante rápido
a los hechos informativos, pero así mismo es de vez en cuando subjetivo,
se deja llevar por los sentimientos y está influido por la moda.
Por ello, los precios oscilan más en función de la situación
financiera de los inversores, sus intereses y sus cambios -entre histeria
de masas e indiferencia- que en función del valor real de los títulos.
Por tanto, el intento del inversor aislado por ser irracional puede ser
en definitiva irracional.
Tercero: Los charts son autoproféticos.
Por chart se entiende los diagramas o gráficos
representativos de la situación y evolución de las cotizaciones.
Si la mayoría utiliza los mismos charts, pueden "tener" razón.
Si todos creen que se va dar una situación esta, tiene mayores posibilidades
de que se produzca.
Otras características del mercado
son:
1.- El mercado sólo mira hacia
delante.
Se puede pensar que el mercado refleja
el presente y reacciona sólo lentamente cuando aparecen nuevos conocimientos
sobre el futuro. ¡Grave error! El mercado reacciona completamente
al instante en cada nuevo conocimiento sobre el futuro. En muchos casos,
hiperreacciona. Las informaciones sobre el pasado o el presente sólo
tienen efecto en el mercado, si cambian el concepto de futuro.
2.- Las informaciones vienen en tendencias.
La causa por la que un movimiento de tendencia
aparece durante un período sustancial de tiempo en lugar de dar
un salto es, entre otras cosas, porque las informaciones también
vienen en tendencias. Sólo paso a paso entiende la gente que el
movimiento económico va a continuar, y cada nuevo y pequeño
hallazgo repercute en el ánimo y se presume incluido en el precio.
3.- La mayoría de los que operan
o participan en el mercado saben relativamente poco sobre
economía.
Haber hecho una gran carrera económica
no es experimentalmente ninguna ventaja especial para un agente de bolsa
y, por ello, el mercado está dominado por personas que toman decisiones
con un conocimiento limitado sobre teoría económica. La interpretación
que da el mercado a las informaciones económicas no es por tanto
"complicada" y a menudo es, además, la correcta.
4.- La mayoría de los economistas
saben relativamente poco sobre el mercado.
Los economistas están normalmente
acostumbrados a trabajar con informaciones estadísticas -y por ello
retrasadas- con la ayuda de métodos muy exactos. Saben menos sobre
cómo se pueden capturar e interpretar mas intuitivamente las primeras
informaciones y cómo se puede reflejar en la psicología del
mercado.
5.- Los juicios del mercado acompañan
el precio.
Los juicios de la gente sobre lo que va
a ocurrir con los precios están fuertemente influidos por lo que
acaba de pasar justo antes. Muchos observadores van a tener de este modo
una idea que -cualesquiera que sean las razones indicadas-, en realidad
es una continuación de los últimos movimientos del precio.
Esto se refleja idénticamente en su interpretación de las
informaciones.
6.- Las inversiones del público
se reflejan en sus juicios del mercado.
La gente se deja influir tanto por sus
propias posiciones e intereses en el mercado como por los últimos
movimientos del mercado. El orgullo personal y el optimismo natural conducen
a que al público frecuentemente mantengan una valoración
original, aunque los indicios demuestren lo contrario. En relación
con las acciones y obligaciones, esto significa que, frecuentemente, el
público tiene una tendencia a mantener expectativas alcistas, cuando
una minoría está dispuesta a jugar a la baja para ganar en
la caída. Por ello, se confunde el razonamiento deseado con el razonamiento
lógico.
7.- Siempre se pueden encontrar argumentos
tanto para la compra como para la venta.
En cualquier mercado tiene repercusión
la abundancia de informaciones, de las cuales se ignoran la mayoría,
mientras algunas pocas son objeto de atención del público.
Sea lo que sea que uno haga, se van a encontrar nuevas informaciones que
lo van a justificar. A menudo, el mercado utiliza incluso la misma información
como argumento para, primero comprar y, después, vender.
8.- Las informaciones sólo se
deben valorar en relación con la reacción del mercado.
Nunca se debe operar con base a una información
porque sí, a no ser que se crea que los demás partícipes
del mercado aún no la hayan recibido o entendido. Si la noticia
se ha divulgado normalmente, la regla es simple: el precio ha reaccionado
naturalmente: Por ejemplo, ha subido como se esperaba a causa de una noticia
positiva. No hay nada que hacer cuando la información está
ya incluida en el mercado. Pero si el mercado reacciona ilógicamente,
por ejemplo cae a pesar de una buena noticia, hay una fuerte señal
de que la tendencia va a estar en la dirección del movimiento, (en
este caso hacia abajo.)
9.- Convulsiones políticas.
Cada mes el Ministerio de Economía
adopta una nueva medida fiscal, sube el IVA, más o menos impuestos,
etc. Cada semana su supone que el tipo de interés va ha subir o
bajar. Cada quince días se cree que se van a convocar elecciones
anticipadas. La mayoría de las veces este tipo de informaciones
no es cierta, sin embargo, esta "rumorología" puede afectar a las
cotizaciones bursátiles.
10.- Las informaciones no se pueden
valorar por un comité.
Hay dos razones por las que la interpretación
de informaciones no puede ser un trabajo en grupo. Para empezar, el inversor
tiene que intentar sincronizar completamente sus propias intuiciones con
el mercado, así puede intuir su interacción especial entre
precio, tiempo e información, o también tiene que -sí
es analista técnico-, desarrollar una intuición especial
para el comportamiento de la técnica en el mercado individual.
Para terminar, hay una íntima relación
entre el concepto del mercado y la táctica a seguir. Si se cuenta
lo que piensa sobre el mercado, no se puede incluir con seguridad lo que
se debe hacer. Depende de la táctica general de cada uno.
¿QUIÉN
ESTÁ EN EL MERCADO?
Atendiendo a su tamaño, se han podido
definir las siguientes categorías:
Grandes accionistas.
Los grandes accionistas poseen más
del 5% del capital social de una empresa. En USA se les denomina "Insiders"
(los que están dentro).
Hay dos buenas reglas sobre los insiders:
1.- Nunca hay que escuchar lo que dicen.
2.- En cambio, hay que hacer, como regla
principal, lo que ellos hacen.
Miembros de la Bolsa.
Aquí no debe confundirse entre los
operadores profesionales del mercado y los miembros de la Bolsa. Sólo
una parte muy pequeña de los profesionales son miembros de la Bolsa.
Los miembros de la Bolsa tienen una información
muy detallada y puntual, por cuanto conocen al instante quién y
cuánto se está comprando. Normalmente es conveniente atender
a lo siguiente:
1.- Si una considerable parte de los negocios
a la baja se hacen por los miembros de la Bolsa, esto es
símbolo de que el mercado tiene
que bajar.
2.- Si al contrario, tienen una pequeña
parte de los negocios a la baja, entonces el mercado subirá pronto.
Los grandes accionistas y miembros de la
Bolsa, son un símbolo de intensidad/fuerza, cuando los insiders
son compradores netos y, un símbolo de debilidad, cuando son vendedores
netos.
Operadores al contado con cobertura
a plazo y grandes especuladores.
Estos operadores tienen un gran conocimiento
de los mercados y de los productos contratados. Normalmente basan su negocio
no sólo en acciones, sino sobre todo en opciones y futuros sobre
acciones, materias primas, índices bursátiles, etc. Juegan
tanto a que la Bolsa pueda subir o bajar y, por consiguiente pueden ganar
dinero independientemente de lo que haga la bolsa, de ahí la cobertura.
Los grandes especuladores se basan, sobre todo en rumores o expectativas
que permitan bruscas y súbitas alteraciones en los precios.
Pequeños operadores.
Los pequeños operadores son los
que negocian pequeñas cantidades de títulos - valores. En
general con poco conocimiento sobre el mercado. Se ha comprobado mediante
estadísticas que,
Cuando los pequeños operadores -
inversores se lanzan a los mercados, la Bolsa está cerca del máximo
y, por consiguiente, la Bolsa empezará a bajar pronto. Sin embargo,
cuando venden masivamente, la Bolsa subirá rápidamente.
Si analizamos a los inversores partiendo
de su pensamiento analítico, nos encontramos con.
Fundamentalistas. Meramente intentan
identificar escenarios económicos que pasan desapercibidos.
Cuantitativistas. Son inversores
que operan teniendo como base criterios de inversión exactos y cuantitativos
basados en grandes ciclos económicos. Los cuantitativistas son frecuentemente,
fundamentalistas.
Seguidores. A causa de su posición
privilegiada en el mercado, pueden ver lo que hacen los astutos y, en consecuencia
los secundan. Una variante de éstos son los "electrónicos",
que gestionan vía ordenador y basándose en las "profundidades"
del mercado.
Oportunistas. Operan rápido
y solicitando amplios créditos. Utilizan una mezcla de los métodos
de los demás.
Manipuladores. Están menos
interesados en predecir el mercado que en influenciarlo, por ejemplo, mediante
fusiones y operaciones hostiles por sorpresa.
Chartistas. Se concentran en la
psicología del mercado que se lee en los charts.
Contrarios. Actúan de una
manera muy particular, su razonamiento es el siguiente:
Dado que la mayoría de las empresas
e inversores están suscritos o leen las mismas publicaciones económicas,
basadas en análisis técnicos o fundamentales. Generalmente,
los inversores, siguen los consejos que se pueden leer en ellas. Si una
gran parte de las publicaciones recomienda comprar, se debe por ello aceptar
que una parte de los inversores en realidad está comprando.
Dado que siempre se compra y se vende lo
mismo, si la mayoría ha comprado, los vendedores deben ser, en media,
"peces" mayores que los compradores. Si el 90% está por jugar al
alza, el vendedor/es, por término medio, debe ser 10 veces más
grande que el comprador medio. Si el 95% está por jugar a la baja,
el vendedor deberá ser 20 veces más grande.
¿Cómo operan todos ellos?
En el fondo del chart, hay muchos fundamentalistas
y cuantitativistas que, con una simple calculadora, concluyen que los valores
están baratos, por lo que van comprando en un mercado apático.
Esto crea, poco a poco, subidas en el volumen de contratación y
en el precio y, en consecuencia, los seguidores empiezan a subirse al carro.
Entonces, el mercado se llena de vida, con grandes oscilaciones dentro
de un día, lo cual crea posibilidades para el oportunista. Al mismo
tiempo, las esperanzas de continuas subidas junto con la entrada de liquidez
crean posibilidades ideales para la financiación de operaciones
por sorpresa, absorciomes y fusiones, con lo que éstas florecen.
Finalmente, la psicosis del precio es tan dominante que es el chartista
quien tiene sus tiempos dorados. Cuando por fin el mercado se colapsa,
habrá en su mayor parte chartistas y contrarios que estarán
en posiciones a la baja y ganarán en la caída.
MENTALIDAD
DEL INVERSOR TÍPICO
Entre los psicólogos, existe el
consenso tradicional de que las decisiones humanas se toman raramente como
consecuencia de un razonamiento lógico y sistemático. Frecuentemente,
el camino va a través de nuestras actitudes.
Las actitudes son las necesidades y deseos
ocultos que influyen sobre los actos humanos, sin que éstos necesariamente
se den cuenta de ello. Muchas investigaciones han demostrado que la gente
adopta actitudes ante casi cualquier cosa, independientemente de que tengan
un conocimiento real y pertinente sobre el tema. Por ello, se cree que
las actitudes, como tales, ejercen algunas funciones necesarias para la
mente humana, estas, pueden dividirse en:
Actitudes de adaptación.
Se ejercita cuando inconscientemente se
desarrollan las mismas actitudes que los seres humanos con los que uno
se identifica. Es decir, la persona quiere ser o parecerse, al resto de
personas que rodean su vida cotidiana, o con aquellas a las que admira.
Actitudes de auto - realización.
Se hace algo, porque esto le hace sentirse
a uno que es "alguien". No es lo mismo pertenecer a una peña de
quinielas, que a un club de inversión, o invertir directamente en
Bolsa.
Se ha comprobado que, cuando el mercado
sube, los agentes de Bolsa son populares y, cuando baja, impopulares. Cuando
hay un crash, se los relaciona casi con traficantes de drogas.
Actitudes para la administración
del saber.
Esta es la actitud en la que se suprimen
informaciones. Ya que ahora nuestro mundo -y el mercado- ofrecen al individuo
más informaciones de las que puede asimilar y recoger, las personas
deciden a veces conjuntar todo lo que saben sobre un tema determinado en
una actitud simple: "las acciones tienen que subir" o "las obligaciones
tienen que bajar". Como consecuencia de esta actitud, se ahorran el seguimiento
y consideración de todos los pros y contras pertinentes, además
de todos los conflictos internos que pudieran engendrar. Al mismo tiempo,
los individuos "inmunizan" la actitud que adoptan al someterla a las normas
decididas y las fuentes aceptadas.
Actitudes de auto - defensa.
Es la actitud más dolorosa. Surge
de la fuerte necesidad de los seres humanos de crear armonía entre
lo que, por una parte saben y, por otra dicen y hacen. De esta forma, el
inversor pasará a una fase de "exposición y percepción
selectivas".
La exposición selectivas es un mecanismo
indulgente, mediante el cual, el inversor, empieza a saltarse los artículos
negativos del periódico y sólo lee los positivos o aquellos
que refuerzan su postura o decisión inicial.
La percepción selectiva, más
refinada, se basa en que, a pesar de rebatirle sus argumentos con hechos
o razonamientos, el interesado los deforma
de tal manera que apoyen su decisión inicial. Esto también
se llama "error de asimilación""
Las actitudes de auto defensa son un mecanismo
mediante el cual, uno tiende a protegerse a uno mismo para no tener que
afrontar los propios errores.
Normalmente cerrará pronto las operaciones
que le reporten beneficio, pero dejará "a largo plazo", aquellas
que le produzcan pérdidas. Esto es consecuencia de la satisfacción
personal que se obtiene con la entrada de beneficios y, no asumir como
pérdidas una operación hasta que esta está saldada
(sólo vende si cunde el pánico, o se ve obligado a ello.)
Esto explica el porque en un mercado alcista hay un gran volumen de contratación
y, en un mercado bajista, un escaso volumen de contrataciones.
CONCLUSIÓN
Como conclusión podemos afirmar
que, el mercado, no obedece a criterios racionales y datos contrastados,
lo que le convertiría en fiel barómetro de la economía
en general y de una empresa en particular. Muy al contrario, la Bolsa sube
o baja, merced a los posicionamientos psicológicos y pasionales
de sus partícipes.
Las cotizaciones se ven afectadas por causas
ajenas al propio mercado pero que lo determinan, crisis políticas,
creencia de los operadores de que se va a dar una determinada circunstancia,
las posiciones particulares de cada uno, junto con sus expectativas de
beneficio a más o menos corto plazo. En definitiva, La Bolsa funciona
como un conglomerado, de la psicología de masas, a través
del cual se puede observar no ya el funcionamiento económico, sino
lo que los operadores sienten o piensan sobre ese mercado.
Como se dijo al principio, el mercado atiende
a dos premisas básicas, el miedo, que los inversores tienen a la
hora de hacer una inversión, de perder una parte de su patrimonio
y, la codicia, o el afán personal, de ganar una plusvalía
rápida, lo que acrecentará no sólo su patrimonio,
sino también su Ego, el cual pasará a pedirle y a hacerle
sentir que se es más que el resto de personas con las que se convive
y, que se posee un talento especial que le hacen concebir el mundo desde
una perspectiva totalmente nueva y diferente del resto de mortales, o al
menos, eso cree él.
Si obtiene pérdidas lo considerará
como un juego, a modo de casino, en el cual hay que aceptar las pérdidas
con deportividad y, un saber estar, que hay que transmitir a los demás.
Prefiere estar perdiendo dinero, a aceptar una perdida, su credibilidad
social y personal con sigo mismo, le hacen reacios a este planteamiento.
Cuando al final lo acepta, siempre lo justifica de tal forma que no ha
sido culpa suya, sino de los "payasos histéricos" que secundan el
mercado.
Esta característica de auto - justificación
es aplicable a todos los inversores y, al conjunto del mercado, pues son
los inversores los que justifican el por qué de la subida o bajada
puntual (el mercado siempre se auto - justifica). Es por ello que el inversor
no se siente culpable, dado que su pérdida o beneficio es responsabilidad
del mercado, uno tiende a no darse cuenta de que el mercado es el posicionamiento
del conjunto de mentalidades y sentimientos de las personas que, como él,
intervienen en el mercado y, que su finalidad particular, como la de todos,
es la de GANAR DINERO.
Luis Ordóñez Gonçalves
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