| Universitarios: fauna y flora más comunes |
En lo que sigue a continuación se ha pretendido mostrar, de forma desenfadada y poco reverente, la visión personal que el autor tiene de la fauna, flora y hábitat de La Universidad y sus aledaños adyacentes. En ningún momento se ha tratado de sistematizar ni el número ni el tipo de elementos/personajes que deambulan por dicho entorno, ello obedece a lo siguiente: 1º) En el caso de los alumnos/as, la clasificación y subclasificación de especímenes, puede dar lugar a una lista como la de los reyes godos que a la larga no vale para identificar al sujeto en cuestión. Ello es debido a que un determinado alumno/a puede variar o migrar de un status a otro por simple capricho, o por que las circunstancias de la vida así lo exigen. Raro es el individuo que, a lo largo de su peregrinar por La Meca Universitaria, no cambia, combina, alterna y se divierte en uno o varios tipos de alumnos, aunque sólo sea por ver que se siente, aunque públicamente no lo manifieste, claro está. Por otra parte resaltar que, dependiendo de sus creencias político-religiosas-familiares-futbolísticas-amigables, así se manifestará su tipología, con lo que podemos encontrar tal variedad de especímenes como alumnos/as hay matriculados. 2º) En el caso del profesorado, al alumno/a le importa más bien poco que este disfrute de despacho, gorro, estola, sea catedrático o anarquista convencido, lo que a él le interesa es que de una clase coherente, imparta conocimientos, sepa "de que va" la materia, sea asequible a las preguntas-dudas y, sobre todo, muestre un interés por enseñar cosas útiles a la vez que necesarias, para aprobar y ejercer con dignidad una carrera. 3º) Por último cabe destacar que, en el caso del hábitat natural, se ha contemplado a la Universidad como un lugar necesario para la convivencia-desarrollo de las diversas especies que, si bien es necesario, no por ello es el más idóneo para favorecer la evolución, sino más bien el de favorecer el ecosistema establecido y, por extensión, la de figuras/ bichejos anclados en un sistema monótono, poco dado al cambio, aventura o investigación, salvo el estudio y supervivencia y/o métodos que sirvan para perpetuar el sistema establecido.
SACRIFICUS. (El que se sacrifica) Se le denomina así por asistir y estar presente en todas las clases, charlas, coloquios, o circunloquios a los que puede asistir en su condición de matriculado en una determinada asignatura o curso. Es un alumno/a que asiste a dichos eventos por que cuenta para la nota final, lógicamente. Además, toma absolutamente todos los apuntes que el profesor decide exponer con gran sapiencia a unos pobres alumnos/as que no logran captar la infinita sabiduría profesoral. -dice éste alumno/a-. Al margen de los apuntes-verdad revelada, toma también nota de los chistes o comentarios político-religiosos-filosóficos, sobre la vida misma, que hace también dicho profesor/a. ¡Por si acaso! y, por que se puede echar mano de ellos en profundas charlas con el profesor/a de turno... Dicho alumno frecuenta ampliamente la compañía de los profesores/as, sobre todo al final de la clase, o al despiste por el despacho del profesor/a, para comentar su idea personal o solicitar, modestamente, le sean aclarados los misterios de cierto pequeño detalle que no quedo claro para su conocimiento todavía no desarrollado, lógicamente. Así mismo se le ve rodeado de los libros, folletos, panfletos e idearios que el profesor/a de turno ha mencionado. ¡Todo cuenta! Se tienen serias dudas de si en realidad los lee, aunque en la mayoría de los casos así es, lo que conlleva a que el chaval/a, al final tenga tal batiburrillo de datos, notas, citas, comentarios, etc., que es difícil saber que quiere decir. Eso sí, sus notas son ¡Bueníiiisimas!. FORTIUS. (El que es fuerte) Este tipo de alumno/a, al contrario que el anterior, sólo se dedica a un objetivo, ¡Aprobar! las diversas asignaturas que componen su carrera pero, al contrario que el anterior considera que el congraciarse con un profesorado con una ideas caducas, o de al menos cuarenta años de antigüedad, no es nada saludable. Es reacio a charlar con el profesorado, si bien cuando establece un diálogo fluido deja de considerarlo profesor y pasa a considerarlo persona e incluso, amigo. Para ello el profesor/a ha de demostrar ingenio, saber el tema que expone, ser ágil de mente, a veces de cuerpo y, sobre todo, no considerarse verdad encarnada en materia educativa. Dicho estudiante, cuando es inteligente, se pasa de vez en cuando por clase y toma algunos apuntes que complementa con el fotocopiado de los apuntes del Sacrificus antes mencionado, con lo que se asegura que no se le escapa nada de lo dicho en clase. Una vez examinados y racionalizados dichos apuntes éstos se convierten en ideal para el estudio, eso sí, no hay que descuidar el leer algún libro de tema afín, para de paso obtener alguna que otra ideilla que le permita dar a entender que sabe y vale más de lo que ha ido por clase. Al no tener que ir día a día a clase, se puede permitir el lujo de pertenecer a organizaciones estudiantiles, clubes sociales, salir por la noche, etc. Todo lo cual le va formando y le permite a la vez el que vaya adquiriendo personalidad y, sobre todo, conocimiento útil sobre la vida misma. IPSIMUS. Dicho elemento se preocupa más bien poco por los estudios, va a clase si le apetece, fotocopia los apuntes del Sacrificus o del Fortius, o los que se venden, por un afán de ver que es lo que se da en clase. Comenta tediosamente la incongruencia de temas y apartados, amén de la inutilidad de gran parte de dichos conocimientos para el desarrollo de la profesión elegida. Puede personarse en los exámenes e incluso aprobar. Se le considera con suerte aunque arguye que lo dado era trivial y sin que se podía aprobar sin estudiar. El Ipsimus guardar una doble identidad y, así es fácil enterarse de que sus padres son ricos hacendados, por enterarse de algo, o que no lo son. Sin embargo, su personalidad mantiene un registro peculiar que, en casi todos los casos le viene a decir que los estudios poca falta le harán en la vida ya que, por un lado o tiene el respaldo económico de sus padres, que un día será suyo, o bien el sentimiento amargo de que la sociedad no le va ha dejar mostrar sus habilidades precisamente por carecer de dinero, revelando así el Lado Oscuro del sistema... En cualquiera de ambos casos, el ipsimus se dedica a disfrutar de uno o varios años, según permisividad de la familia, a disfrutar del ambiente estudiantil, sobre todo el nocturno, lo que sin duda le dotará de una serie de experiencias y recuerdos que le ayudaran en sus quehaceres futuros.
MAGUS El/La profesor/a magus tiene en su infinita humanidad y conocimiento de las claves enigmáticas de las diversas materias, el conocido elixir de los alquimistas, en forma de lecciones que han de ser tomadas al pie de la letra, a la vez que deben ser repetidas palabra por palabra, letra a letra, faltas incluidas, en los exámenes teórico-prácticos-seleccionadores-condicionantes-habituales en los cuales, el alumno-aprendiz de brujo, debe demostrar que ha desentrañado los misterios de la creación, y del fiat inicial, de la materia docente que se trate. Dicho profesor/a después de un largo y esforzado estudio ha llegado a la conclusión de que la signatura que imparte es una e indivisible y que, por lo tanto, sólo hay una manera de impartirla, que es el de largo monólogo limitada por lo que dure la clase. Los alumnos/as, caso de querer llegar a dicho estado de éxtasis sapiencial, han de currarselo y, por lo tanto, deberán de intentar descifrar el conocimiento que tan benignamente les imparte. Los alumnos/as, a la vez, deberán buscar en otros lugares de conocimiento, libros que el mismo magus se encarga de escribir y recomendar; en caso de no tener uno ya escrito recomienda el de algún otro magus amigo, y que sirva a la sazón. Los alumnos mediante el concienzudo estudio, meditación y levitación de dichos conocimientos, pondrá llegar a alcanzar el eterno nirvana siendo, a partir de entonces, iluminado con el aprobado, y dependiendo de la nota, así habrá sido su espiritualización-realización personal. Dichos profesores, por las grandes simpatías que despiertan entre propios y extraños tienen, normalmente, matriculados en sus asignaturas a más de la mitad de todos los matriculados en una determinada Facultad y, no es raro el caso en que los alumnos/as sean reacios a abandonarlos por la gran seguridad que desprenden y, al terminar el resto de curso/carrera, siguen matriculándose o incluso cambian de facultad, en busca de otro magus, con tal de no perder dichos conocimientos e inclusive ampliarlos. A nivel personal dichos profesores/as se sienten realizados como personas y, una vez transcendida esta ilusión de la carne, transitan por tan altas esferas, por lo que no es raro el que sean mentados, cariñosamente, por cuanto alumnos/as han tenido, llegan incluso a ser considerados como santos, dado el sinfín de plegarias y menciones que suelen dedicarles, para gran alegría de sus familias, las cuales también se ven recompensadas y mentadas En algunos casos. ADEPTUS. El Adeptus, como su nombre indica, es aquel que ha llegado, en este caso a dar clase. Se pueden dar varios subtipos. ADEPTUS EXEMPTUS. Su nombre proviene del modo en que da la clase. Estilo personal y moderno, a la vez que libre de los prejuicios de sus compañeros o de intentar nuevas formulas que sirvan para un objetivo básico : educar y sobre todo enseñar. El adeptus Exemptus (liberado) es aquel profesor que mantiene cierto interés por sus alumnos/as, se preocupa por hacer fácil sus enseñanzas e, inclusive, señala libros que pueden facilitar el aprendizaje. Conocen su asignatura y saben en realidad lo que es útil o no de la misma. Normalmente son Profesores/as jóvenes que intentan impartir nuevas técnicas psicológicas de aprendizaje, lo que puede llevar a la confusión al alumno/a que puede llegar a creer que el profesor desvaría e inclusive no sabe lo que dice. Poco le importa a este tipo de profesor/a, ya que considera que el conocimiento debe ser asequible, la explicación del tema comprensible y, el examen realizable. Una vez que los alumnos/as se percatan de sus intenciones pasan a considerarle amigo. Sus compañeros/as de profesión que no han llegado a su estado, le consideran poco recomendable, molesto e inclusive, algunas veces, non grato, esta cualidad va unida al hecho de alguna militancia política que no acaba de convencer a los magus o a los adeptus inferiores. ADEPTUS MAIOR. Este tipo de profesor es el más conocido y abundante, junto con el Adeptus Minor. Su dedicación es la de dar la clase, sin grandes preocupaciones, se trata de cumplir y ganarse el sueldo de fin de mes. Dan las clases, contestan preguntas, hacen los exámenes y punto. Sin mayores complicaciones o problemas. No se les conoce pertenencia político-religiosa conocida, aunque si su equipo de fútbol predilecto. Su vocación es la de funcionario, es decir estar en horas de oficina y hace lo dispuesto, ni más ni menos. Suelen conocer su asignatura y su habilidad para exponerla varía con los años y si su equipo gano el domingo anterior. ADEPTUS MINOR. El Adeptus Minor es aquel que ha llegado, aunque no sabe a donde. Por encima, los alumnos/as no le tienen gran aprecio y tiene baja aceptación entre el resto de su orden. A su insapiencia general, es decir, los alumnos/as suele tener serias dudas de que lo que está explicando en clase sea correcto, se le une una forma de dar la clase que no existe, sólo expone ideas vagas y generales, para mayor concreción remite al alumnado al libro de texto de apoyo. Suele existir una gran fuga de sus clases y, sus exámenes varían según su humor o el grado de conocimiento, que de sí mismo, tenga el individuo en cuestión.
Lógicamente, no podíamos pasar el definir el hábitat natural donde las diversas criaturas y especímenes de alumnos/as-profesores/as pasan una parte sustancial de su existencia. En primer lugar cumple describir el hábitat general, esta es La Universidad, como tal. Esta considerada como el centro irrefutable del saber, donde se fraguan las brillantes mentes que dirigirán el futuro y, un largo etc., que sus más acérrimos defensores le asignan. En realidad, La Universidad es algo abstracto, es un sin numero de funcionarios, papeles, disposiciones, currículum, instancias y, sobre todo gente ociosa, que por encima se las da de imprescindibles para el buen funcionamiento de la institución. La Universidad, como tal, también se divide en pequeños reductos o fueros pseudo-independientes y pseudo-gobernados autónomamente, que son Las Facultades. Éstas son las depositarias del saber particular y, donde se imparte dicho doctrina a cada nivel deseado de aprendizaje. La Universidad cuenta con una serie de personas y órganos imprescindibles para su buen funcionamiento y que pueden resumirse en: SUMMUS IMPERATOR O RECTOR Cabecilla visible del gobierno universitario. Es elegido "democráticamente" por una "magna asamblea" que, dicho de paso es elegida también por las diversas masas de plebe: Estudiantes, profesores, personal no docente, etc. En realidad su cargo se basa en las buenas relaciones con dichos colectivos, más que en su programa de gobierno. A la vez se sabe con notable antelación quien será el que ocupe el cargo, esto es debido a las asociaciones y tratados multilaterales que todas las partes adoptan. Es una practica extendida el ofrecer y otorgar prebendas y favores varios entre todas las partes implicadas. A su vez, el Imperator se rodea de una grupo de elegidos, sabios y doctos donde los haya, que sirven para distribuir las diversas funciones que el cargo y sus obligaciones presenta. LEGADO IMPERIAL O DECANO Se puede considerar el gobernador local de cada facultad. En teoría es elegido por la Junta de Facultad, pero en la practica sucede que es elegido de antemano por las partes interesadas y todo ello, y como es lógico, con el visto y place del Imperator. Burocracia Imperial o Unidad de Gestión Centralizada Todo alumno que se precie ha de pasar al menos treinta o cuarenta horas para formalizar su matrícula. Para ello deben recurrir a este organismo donde le informará, con el mayor detenimiento y con las menores palabras posibles lo que tiene que hacer para ser alumno de tal o cual facultad. Además, y si es la primera vez que se matricula, el sujeto en cuestión puede esperar al mes de febrero, o posterior, para saber si es admitido o no en su facultad predilecta. La instancia inicial se hace en Junio o Septiembre, pero el problema estriba en que, o bien los que realizaron el programa informático no tenían conocimiento alguno de programación, o bien, que el personal es completamente inoperante, es decir, no sabe manejar el software instalado. En cualquiera de los dos casos se cumple la ley de Murphy que dice "Cuando un programa funciona correctamente, ya es obsoleto" además de que "Un programa informático tiende a crecer en tal proporción que termina desbordando los ingenios técnicos en los que se usa". El personal encargado de esta unidad de desmadre centralizado suele echar culpa a los "analistas de sistemas", a la vez que apelan al socorrido "vuelva/llame Ud. mañana". Ni en tiempos de Larra se podía aspirar a tanto. Scriptorium o Biblioteca. Lugar donde se deposita el conocimiento acumulado de las generaciones pretéritas. ¡Ya! Pero como el ingenuo alumno vaya a pedir un determinado libro, en el 98% de los casos le contestará que no queda, que se lo han llevado, o que algún magus se lo ha llevado, hace más o menos cuatro meses, para corregirlo y ponerlo al día. Olvídese el alumno de disfrutar de Hemeroteca, que normalmente abre media hora al día. (Falta personal). O que pueda consultar temas o bibliográfica con ordenadores (le dirán... ¿Oye, dónde te crees que estas? o vera un cartel puesto no hace menos de tres meses con el siguiente texto: ¡Atención este sistema está desconectado temporalmente!.) Asociaciones o Logias Estudiantiles. Como su nombre indica, son heterogeneidades de alumnos/as cuya finalidad máxima es la discusión de los principios generales y particulares de las peculiaridades e intríngulis de la Universidad y de la Facultad correspondiente. Se cree que estas agrupaciones promueven los derechos del conjunto del alumnado, e inclusive algunos deberes (votar, por la asociación-logia de cada uno y, sobre todo, ir a la huelga con la finalidad de reivindicar e intentar subsanar, las tropelías que el sistema comete). En la realidad estas agrupaciones tienen como objetivo principal la defensa de los intereses generales de la agrupación a la que se pertenece, y como particular, la defensa y mejora de la situación particular e individual de cada uno de los miembros de la agrupación. Por otra parte la supuesta independencia grupal no es más que de mención pues, en la práctica, dichas agrupaciones cuentan con el respaldo de asociaciones, más grandes, poderosas, beneficiosas, naturales y organizadas, que ayudan en la ideología, actividad y programación. Dichas organizaciones, hermanas-mayores de las logias estudiantiles, son de origen político-religioso-futboleras. No es raro el caso en que el Imperator en persona o sus Legados opten por el apoyo o la destrucción, sin contemplaciones, de una determinada agrupación. La causa es fácil imaginarla: el respaldo o no a las ideas proclamadas y defendidas por el Gran Imperio. Luis Ordóñez Gonçalves <g027271002@abonados.cplus.es> Fortius de 4º de CC. de la Economía. Enero de 1998
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