| Cartas desde Lejos |
| Año Nuevo en el País del Sol Naciente (costumbrario japonés) |
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Es
muy posible que cuando se mencione la palabra Japón,
a la mayoría de gente le vengan a la cabeza imágenes de tecnología
altamente sofisticada, de un país aparentemente muy homogéneo,
de mangas y de pachinkos.
Aquellos con un poco mas de interés probablemente conozcan el gran contraste entre modernidad y tradición que se respira continuamente. Construir una casa o mudarse a una nueva, casarse, escoger el nombre de los recién nacidos, abrir un negocio y un largo etc. son acciones que ningún japonés con un mínimo de sentido común se atrevería a realizar sin una consulta previa a su adivino o adivina favoritos. La lista de supersticiones y creencias que se observan en la vida cotidiana es interminable. En otra ocasión repasaremos algunas de las más importantes y curiosas, pero ahora y aprovechando el año nuevo que ya se nos ha echado encima, no estaría mal comentar un poco como se celebran el fin de año y el año nuevo en el País del Sol Naciente. |
| Según reza un proverbio japonés, diciembre es el mes en el que hasta los profesores corren | Según reza un proverbio japonés, diciembre es el mes en el que "hasta los profesores corren". Que cada uno haga la interpretación que más le guste o convenga... Todos los grandes almacenes y tiendas se preparan gustosos para un mes que les reporta considerables ganancias, este año un poco menos jugosas que el anterior a raíz de la crisis económica que viven los países asiáticos. Como agradecimiento por los favores recibidos a lo largo del año, los japoneses suelen hacerse unos regalos denominados " o- seibo ". Es esta una costumbre bastante complicada pues intentar compensar los favores, el trato o la atención que se nos ha dispensado requiere considerable esfuerzo y un exhaustivo calculo económico. Un pequeño error puede cambiar el carácter de una relación, normalmente basada en las nociones de " deuda " moral y " obligación ". |
Las propias compañías y oficinas se encargan de reservar el bar o restaurante adecuados para que durante unas horas todos los empleados, normalmente por secciones, puedan olvidar los errores y malos tragos que trajo el año mientras comen y, sobre todo, beben en abundancia |
La idea japonesa de regalo es bastante
distinta de la nuestra y mientras que nosotros hacemos el regalo que nos
apetece a quien nos apetece, siempre hablando en términos generales,
los japoneses necesitan debatirse entre sus verdaderos sentimientos, hoñe,
y aquellos que le son dictados socialmente, tatemae. No es el regalo
en sí mismo el que cuenta, sino la intención de la persona
que lo envía. Sin embargo, ¿cómo podemos valorar en
dinero todos estos sentimientos? ¿Estaría de acuerdo la otra
persona con el valor que nosotros le hemos asignado al trato con
el que, y nunca mejor dicho, nos obsequia?
Las tiendas que preparan los regalos tienen en cuenta todos estos factores y ofrecen una amplia selección que pueda llegar a todos los bolsillos y gustos. Tengamos en cuenta, además, que todos los regalos tienen que devolverse, de forma que si hiciéramos un regalo excesivamente caro a una persona que por razones económicas no pudiera devolvernos la parte correspondiente, le pondríamos en una situación que podría causar una grieta en nuestra relación. Así se explica la reciente popularidad de los regalos de Navidad, expresión autentica de nuestro hoñe, desligada de cualquier tipo de obligación. Los regalos de o-sei bo más comunes suelen ser té verde, algas secas para uso de cocina, mermeladas, carne, pescado, zumos, salsa de soja, cerveza, jabón de baño, toallas y vales de compra, todos ellos exquisitamente empaquetados con una gran gama de precios. Desde mediados hasta últimos de diciembre, nos encontramos con otro de los grandes acontecimientos de la vida social japonesa de este mes, las fiestas para olvidar todos los malos momentos del año o bonenkai. Las propias compañías y oficinas se encargan de reservar el bar o restaurante adecuados para que durante unas horas todos los empleados, normalmente por secciones, puedan olvidar los errores y malos tragos que trajo el año mientras comen y, sobre todo, beben en abundancia. Es el momento perfecto para fortalecer las relaciones en el seno de la empresa y fomentar el sentido de solidaridad entre sus miembros. También los amigos suelen celebrar esta fiesta, entre deseos de felicidad para el año nuevo, de carácter más familiar. La idea de Navidad en Japón no deja de llamar la atención. Evidentemente y tratándose de un país no cristiano se ha importado básicamente el aspecto más comercial de la misma. En cuanto el mes de diciembre se asienta en nuestros calendarios y como por arte de magia suenan canciones navideñas en todos los hilos musicales del país mientras las tiendas preparan sus escaparates con motivos adecuados vendiendo posibles regalos, expandiendo año tras año sus estrategias comerciales. ¿Pero, quienes celebran especialmente la Navidad? La respuesta es muy sencilla: las parejas de novios. Las noches de los días 24 o 25 se parecen bastante al día de San Valentín ¡Qué a nadie se le ocurra esperar encontrar mesa en cualquier restaurante mas o menos decente y menos acudir a él sin compañía. De la misma manera le resultara más difícil que de costumbre encontrar habitación en un hotel si lo que desea es una habitación doble. Y así, la Navidad se va tan rápidamente como llego. El pasado día 25, por supuesto día laborable, a las nueve y media de la noche, contemplé con estupor como, a pesar de ser todavía día de Navidad, los empleados de unos grandes almacenes retiraban abetos, estrellas y demás accesorios para colocar en su lugar los más típicos y tradicionales adornos de año nuevo en todos los escaparates. |
| Las tarjetas muchas veces incluyen el animal del zodiaco chino que corresponda al año en cuestión, en el caso de 1998 el tigre | Los jóvenes suelen entregar o enviar
tarjetas navideñas a sus amigos favoritos, pero no es una costumbre
generalizada, pues tradicionalmente se envían tarjetas para felicitar
el año nuevo, periodo de gran importancia en las culturas asiáticas.
El ministerio de Correos y Telecomunicaciones imprime, además, un
número de lotería en sus tarjetas, ofreciendo a los ganadores
premios que van desde sellos conmemorativos hasta aparatos de televisión.
El numero total de tarjetas que se repartieron el día de año
nuevo correspondiente a 1996 ascendió a la Impresionante cifra de
2.65 billones. Si las tarjetas se envían a correos antes del día
20 de diciembre, el destinatario las recibirá a primera hora del
primer día del año sin falta en cualquier punto de la geografía
japonesa.
Aunque pueden comprarse tarjetas ya impresas, la mayoría de la gente prefiere diseñar las suyas propias, recurriendo a motivos típicos que muchas veces incluyen el animal del zodiaco chino que corresponda al año en cuestión, en el caso de 1998 el tigre. Las tarjetas incluyen mensajes de gratitud y deseos de felicidad. Se envían tanto a familiares como a amigos y es una forma ideal para saludar a aquellas personas a las que no solemos ver con tanta frecuencia, manteniendo así un vinculo vital de amistad que no queremos perder. Vamos llegando poco a poco a lo que nosotros llamamos nochevieja y que en japonés se llama " o-misoka ". Durante los primeros días del año se procura pasar el mínimo tiempo cocinando, en parte para disfrutar de los días festivos y en parte para atender a las varias obligaciones de estas fechas. El día 31 todas las tiendas y comercios cierran entre cinco y seis para que todos puedan prepararse como corresponde para recibir al nuevo año. Esta ultima noche se suele pasar en casa, esperando la llegada de la medianoche mientras se come " toshi-koshi-soba ", o sea, los fideos largos llamados soba para cruzar el año. Todo lo que se come o bebe por estas fechas simboliza algo bueno, en el caso de los soba una vida larga. En cuanto son las doce, los templos budistas hacen sonar sus campanas 108 veces, el mismo numero de pecados que afligen a los humanos según las creencias budistas. Podemos ir al templo directamente con la intención de hacer repicar la campana nosotros mismos, pues es el publico quien se encarga de hacerlo, bajo la supervisión de los monjes que van contando las campanadas. |
![]() Todos los alimentos utilizados corresponden a una simbología de fortuna, buena suerte y salud, por lo general de origen chino. Las diferentes combinaciones son un autentico placer visual que dura de tres a cinco días |
A la gente le gusta permanecer despierta
para contemplar el primer amanecer del año y muchos se dirigen cuanto
antes a algún santuario sintoísta para pedir a los dioses
felicidad, prosperidad y suerte en el año entrante. Es la única
noche del año en la que los transportes públicos funcionan
ininterrumpidamente, para facilitar la primera visita al santuario, " hatsumode
", y la contemplación del sol que tanto simboliza para este
país.
Durante la mañana del día uno se ultiman los últimos detalles de la comida que comúnmente se prepara el día anterior. Una forma muy peculiar de arte culinario, la comida " 0- sechi " se coloca en cajas de laca de exquisita decoración. Todos los alimentos utilizados corresponden a una simbología de fortuna, buena suerte y salud, por lo general de origen chino. Las diferentes combinaciones son un autentico placer visual que dura de tres a cinco días. Los palillos que se utilizan durante ese periodo también son nuevos y se bebe sake que contiene pequeñas laminas de oro. En las puertas de las casas se colocan ornamentos hechos con paja y papel japonés que pueden incluir mandarinas, algas u otros elementos auspiciosos. En la entrada de la casa encontramos otro tipo de decoración llamado " kadomatsu " hecho de bambú, pino y flor de ciruelo -no es necesario que sean reales, pueden estar hechos de papel o cualquier otro material -que sirve como residencia para los dioses de la buena suerte que visitan los hogares japoneses desde el día uno hasta el siete y necesitan un lugar en el que poder quedarse. Es costumbre visitar a los familiares más cercanos durante los primeros días expresando nuestro deseo de que también este año nos concedan sus favores. A los niños y jóvenes que aun estudian se les ofrece una cantidad de dinero llamada " o- toshi -dama " que originalmente era un regalo de los dioses para animar a los niños a esforzarse y dar lo mejor de sí mismos. Todas nuestras primeras acciones del año son escrutadas con especial interés. Se supone que la noche del día uno se esta tan cansado que no es posible recordar que sueño tuvimos, por lo que el primer sueño del año corresponde al de la noche del día dos, "hatsu-yume ". Se piensa que si podemos soñar con el Monte Fuji, un águila y una berenjena, tendremos un año repleto de suerte y felicidad. Se escapa a mi imaginación como unir en el mismo sueño a elementos tan dispares aunque es cierto que muchos japoneses duermen con un dibujo representando esas tres cosas como truco para inducir su aparición. La explicación de esta curiosa creencia es que tanto el Fuji como las águilas y las berenjenas son típicas imágenes de la prefectura de Shizuoka, antes conocida como Suruga, lugar en el que el Shogun Tokugawa estableció su régimen político, de forma que es lógico que se los asocie con la idea de poder. |
| Ilustraciones: tarjetas japonesas de felicitación de año nuevo | Casi sin darnos cuenta llegamos
al día cinco de enero en el que gran parte de la población
vuelve a sus puestos de trabajo, aunque oficialmente el año nuevo
acabe el día siete. Es tradicional comer sopa de arroz hervido
con las siete hierbas de primavera, " nana-kusa-gayu ", para
pasar el resto del invierno con buena salud. De los distintos amuletos
que compramos en el santuario y otras decisiones cercanas a la superstición,
dependerá nuestra suerte venidera pero de ellos hablaremos una vez
repuestos de la resaca vacacional.
María José Kishida
enero 1998 |